Portafolio
Me obsesiona saber si lo que percibo realmente corresponde a lo que es. Me interesa explorar la realidad desde la tensión que surge entre opuestos. Desde un lugar de conflicto.
Mi arte surge de la contradicción material que enfrenta la imagen con el soporte. En un extremo, el papel higiénico, en el otro, una imagen con apariencia digital. En esa tensión la obra adquiere significado. Se convierte en idea.
Técnicamente produzco estampas únicas e irrepetibles a partir de un procedimiento propio que tiene sus raíces en el grabado. La imagen es transferida al papel. Se revela. La técnica es la protagonista. Mi mano guía mi pensamiento.
Me interesa mostrar lo que no se ve a simple vista. Lo microscópico que se vuelve monumental. Lo invisible que se vuelve real al ser ampliado.
Nada está fijo, nada está determinado pero todo sigue un orden. La realidad es un caos contenido.
Es como mirar una tormenta a través de la ventana.
Imagina que puedes despegar la pintura del lienzo y obtener una fina capa de pintura, una piel de pintura.
Imagina que puedes cortar esa piel en filas y columnas y reorganizarlas siguiendo un patrón.
El patrón está generado por un grupo de cuatro operaciones geométricas: Identidad (la forma original), reflexión vertical, reflexión horizontal, rotación de 180 grados. El patrón se repite pero no crea orden sino diferencia. Cada patrón es igual matemáticamente, pero visualmente distinto.
Esta serie representa una verdad matemática que existe en la naturaleza, un patrón universal. El grupo de Klein.
La misma simetría que existe en la estructura de los cristales, las moléculas y el ADN.
Orden Universal
La repetición que genera diferencia.












Natura es una exploración de la vida en su forma más esencial. Organismos que flotan entre lo físico y lo metafísico. Entre la célula y la galaxia. Entre lo que la ciencia nombra y lo que el arte intuye.
Las obras de esta serie parecen imágenes científicas, estructuras biológicas ampliadas, cortes de tejido, microorganismos suspendidos en el vacío. Podrían ser células en mitosis vistas al microscopio electrónico, nebulosas en formación en el espacio profundo, o colonias de organismos marinos. Todo coexiste.
Natura












Inmensidad Invisible es una exploración de lo infinito. No como concepto, sino como sensación.
Galaxias, nebulosas, agujeros negros, polvo cósmico, materia que existe más allá de lo que el ojo puede alcanzar. Estas obras no intentan representar el universo, sino plasmar la mezcla de asombro y vértigo que produce saber que somos infinitamente pequeños frente a algo infinitamente grande.
En esta serie el vacío tiene tanto peso como la materia.
Como un agujero negro que no se ve pero se siente, por todo lo que atrae y todo lo que devora.
Inmensidad Invisible












Estas obras parecen muestras de laboratorio ampliadas miles de veces. Organismos en suspensión, células que se multiplican, estructuras que crecen sin centro ni jerarquía. Todo sobre negro absoluto. Todo flotando.
Cada forma tiene su propio interior. Su propio núcleo. Su propia vida.
Son imágenes que la ciencia reconocería pero que el arte convierte en presencia, en misterio, en la sensación de reconocernos en un mundo microscópico infinitamente pequeño.
Lo infinitamente pequeño












La ferralla es el esqueleto de acero que sostiene el hormigón. Un entramado de varillas metálicas que se cruzan, se atan y se tensan para formar la estructura invisible de los edificios. No se ve. Está enterrada dentro del concreto. Sin la ferralla todo se derrumba.
Estas obras representan estructura. Sin color, sin ambigüedad. Solo blanco y negro. Cuadrículas, tramas, líneas que se entrecruzan hasta los bordes sin principio ni fin. Como la ferralla real, sin centro, sin jerarquía, solo tensión distribuida.
Lo mas sólido representado en lo mas efímero. Esa es la contradicción mas radical de mi obra.
Ferralla













